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Tuber Aestivum, jugo de tuber aestivum, aroma de Trufa Negra y sal.
La fina salsa tartufata combina deliciosa trufa de verano, champiñones picados y aceitunas mezclados con aceite de girasol y aceite de oliva Virgen Extra. La preparación de la crema de trufa añade aroma extra a los embutidos, quesos, tagliatelle, rigatoni y penne. Sólo tienes que revolver al final de la cocción. También puedes usar la tartufata para untar tostadas o pan en rodajas con queso, jamón y salsa de trufa por encima.
Ingredientes:
Champiñon cultivado (Agaricus bisporus)
Aceite de girasol
Aceite de Oliva Virgen Extra
5% Trufa de Verano (Tuber aestivum)
Aceitunas negras (aceitunas, sal, estabilizante: gluconato ferroso E579)
Sal
Aroma
Puede contener trazas o esporas del género Tuber spp.
Tanto la liofilización como la deshidratación son procesos para eliminar el agua de los alimentos y otros materiales, pero utilizan métodos diferentes y tienen distintas aplicaciones.
La liofilización preserva mejor la calidad y las características originales de los alimentos y otros materiales que la deshidratación: la trufa negra liofilizada es una alternativa práctica y de alta calidad a la trufa fresca, que ofrece una mayor durabilidad, conservación del sabor y aroma, mayor concentración de nutrientes y versatilidad en su uso.
Son silvestres, crecen bajo viejos árboles o en suelos que han sido alterados por un incendio forestal. Puede sonar extraño, pero los recolectores notan que se empiezan a reproducir en mayor cantidad en estos lugares. Sin embargo, no hay una explicación a ciencia cierta de por qué sucede este fenómeno.
El jugo de trufa negra se obtiene de hervir trufas melanosporum frescas y esa esencia líquida resultante de la cocción es lo que se llama jugo.
En otras palabras, es un concentrado lleno de sabor de una trufa real, de color negro a marrón luminoso que hace recordar al color de la salsa de soja. En Francia, le llaman cuisson.
Nunca olvidarás el jugo de trufa fundido en las salsas. Le da un color y sabor trufado increíble a la salsa holandesa, mayonesas, rossini, beurre blanc o la clásica périgourdine, así como a las vinagretas, sirve también para infusionarla con otros productos, condimentar purés o incluso, aromatizar carnes.
Es un hongo fino que tiene poca carne. Esto puede sonar a una desventaja, pero se puede cocinar fresco como si fueran gulas de mar, de hecho, comparten la misma receta con ajo y guindilla. También equilibra platos de carnes y pescados. Da mucho sabor a los guisos en conserva o deshidratada.
La lata de peladura de trufa es ideal para almacenar y usar en cocinas profesionales.
Si te gusta la trufa de invierno, te encantará la versión de peladura de trufa negra envasada al vacío con su propio jugo, sal y nada más 0,000000. Tan pronto la abras notarás su olor intenso. Y en boca, deja todo el sabor de la trufa. Es un producto increíble, incluso más aromático que la brisura.
Son finas láminas de trufa de alta calidad cortadas con toda su capa exterior y hervida en agua.
Nuestra trufa de verano en conserva contiene gran aroma y sabor en una lata grande.
Cualquier plato que prepares con la trufa fresca, la trufa en conserva lo hace mejor. Te preguntas ¿Por qué? Puedes trufar tus platos todos los meses del año y reducir costes, al mismo tiempo.
La única diferencia de la trufa de verano en conserva es la textura sedosa por dentro, crujiente en los bordes y ligeramente blanda pero firme a la vez, para laminarla con facilidad.
Seguimos y la conserva tiene más que ofrecer, se puede usar el jugo de la trufa. Son 2 productos en 1. Te da más juego para preparar más recetas: vinagretas, condimentos, sopas y salsas y todo el poder culinario que le dés.
Es grande, de sombrero pequeño en forma de tapa, y con un pie carnoso con apenas aroma, pero, cuando lo pongas a cocinar… se va a transformar en una carne con la misma textura de un calamar o pulpo, es como un marisco salido de la tierra, y funciona perfecto con cualquier ingrediente que combinarías con un marisco real.
Setas de cardo, trompeta de rey, “ostra rey”, le dicen y merecidamente. Muy popular en Europa, y en España, muy cotizada en el centro de la península.
Las setas de cardo (Pleurotus eryngii), de la familia pleurotus, tiene diferentes tonalidades de marrón y le ocurre algo muy singular, cuantos más rayos del sol reciba, más se aclara.
Algunos dicen que la seta de cardo silvestre tiene sabor umami, otros lo definen suave, dulce, a nuez, terroso.
El vinagre de trufa blanca está hecho con vinagre balsámico de Módena de primera calidad y combina perfectamente con el aroma de trufa blanca (Tuber Magnatum).
La composición de este vinagre de trufa blanca está pensada para ser más consistente que nuestro aceite trufado. De este modo, se logran diferentes resultados a la hora de hacer innovadores aplicaciones culinarias.
Ingredientes: 57% Vinagre Balsámico de Módena, azúcar, agua, jarabe de glucosa-fructosa, espesantes (almidón de maíz, goma xantana), 0,1% trufa blanca deshidratada (Tuber magnatum Pico), aromas. Contiene sulfitos.
Setas de cardo frescas, cultivadas de manera orgánica y cosechadas en su punto óptimo de madurez.
La seta de cardo (Pleurotus Eryngii) cultivada se cría en botellas de vidrio de boca ancha, en sustrato de paja de cereales. Este método de cultivo se realiza en interiores y a oscuras para que el hongo adquiera su característico tronco grueso y su pequeño sombrero.
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